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El tratamiento penal a los mapuche: una paradoja de la democracia chilena

por José Aylwin Oyarzún

En días pasados una Misión de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) visitó el país para presentar el tercer informe que esta respetada entidad elabora en menos de una década sobre la situación de los derechos del pueblo mapuche, y en particular, sobre la aplicación de la legislación antiterrorista en el marco del denominado “conflicto mapuche”.

El informe, que lleva por título ’La otra transición chilena: derechos del pueblo mapuche, política penal y protesta social en un Estado democrático’, fue dado a conocer por el magistrado español, Dr. Luis Carlos Nieto, directivo de la organización Jueces para la Democracia, y por el reconocido especialista en derechos de los pueblos indígenas, Dr. Luis Rodríguez-Piñero, Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, quienes conformaban la misión.

Dicho informe viene a corroborar la preocupación internacional despertada en torno la aplicación de la legislación especial antiterrorista contra líderes y activistas mapuche, que había sido expresada en años anteriores por organismos de Naciones Unidas como el Relator Especial sobre los derechos indígenas, Rodolfo Stavenhagen, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, así como por otras organizaciones no gubernamentales de reconocido prestigio internacional, como Human Rights Watch.

El Informe de la FIDH analiza los factores que están detrás de los conflictos de tierras que involucran a los mapuche, mencionando entre ellos además de los factores de carácter histórico, “las insuficiencias estructurales de las políticas oficiales de devolución de tierras y el avance y consolidación de la economía forestal de exportación, con enormes repercusiones para la vida de las comunidades mapuche”.

Sostiene que en la respuesta del estado chileno a estos conflictos “ha primado hasta la fecha la persecución penal de los actos violentos de protesta social por sobre los intentos de atender a las causas estructurales de esta conflictividad”.

El Informe analiza además los procesos judiciales que condujeron a la condena de nueve personas mapuche bajo la Ley Antiterrorista en el periodo 2003-2004, a la luz de los estándares internacionales de derechos humanos que vinculan a Chile. Concluye que en ellos el estado chileno violó las garantías a un juicio justo y al debido proceso de estas personas, en la medida en que la gravedad de los hechos por los que fueron condenados no guarda proporción con la gravedad del tipo delictivo de “terrorismo” y de las penas impuestas en estos casos.

Según el Informe, en los casos analizados “que involucran daños contra la propiedad…y donde no se han producido riesgos para la vida e integridad física, la calificación como ‘terrorista’ de los hechos punibles ha vulnerado los principios de proporcionalidad, racionabilidad y necesidad que definen el derecho penal en democracia, conduciendo así a violaciones del derecho al debido proceso y a un juicio justo de los imputados y condenados en estos casos”.

Sostiene a su vez que la ausencia de un reconocimiento constitucional relativo a los pueblos indígenas y a sus derechos, así como de ratificación por parte del congreso nacional del Convenio 169 de la OIT, da cuenta que en Chile falta aún un largo camino por andar para que el “nuevo trato” propuesto por el gobierno del Presidente Lagos para con los pueblos indígenas se plasme en realidades concretas.

Concluye afirmando que “tras el ‘fin de la transición’ proclamada a raíz de la reforma constitucional de 2005, los pueblos indígenas continúan estando en los márgenes de esta transición, incapaces de beneficiarse en pie de igualdad de los enormes cambios que ha experimentado la sociedad chilena en su conjunto, y experimentando todavía las consecuencias del modelo jurídico, social y económico heredado del régimen dictatorial”. En su parte final el Informe hace una serie de recomendaciones al estado chileno. Como la ratificación del Convenio 169 de la OIT y la aprobación de una reforma constitucional que establezca el carácter pluriétnico del estado de Chile, donde se reconozca la preexistencia y, expresamente, los derechos de los pueblos indígenas ya establecidos en el derecho internacional de derechos humanos. Recomienda así mismo crear un Ombusman de los derechos de los pueblos indígenas, y la implementación de una política de restitución de tierras y recursos naturales a los mapuche con participación de sus organizaciones.

En materia penal recomienda al estado la búsqueda de fórmulas legales para poner en libertad y reparar a las personas mapuche que están cumpliendo presidio mayor por supuestos delitos de terrorismo. Asimismo, el Informe recomienda una revisión en profundidad de la legislación antiterrorista “de manera que sólo debe sancionar conductas que claramente afecten al orden constitucional democrático”.

El Informe de la FIDH se hace público en momentos en que los tribunales de justicia, por segunda vez en menos de un año, desestiman las imputaciones formuladas por el Ministerio Público y por abogados de gobierno en contra de comuneros mapuche por su participación en actos que revistirían el carácter de terroristas (la primera ocasión fue en el invierno de 2005, en que el tribunal Oral en lo Penal de Temuco desechó la acusación que se hacía a ocho mapuche por formar parte de una asociación ilícita terrorista).

Se da a conocer además cuando un grupo de presos mapuche condenados por legislación antiterrorista se encuentran en huelga de hambre prolongada ya por casi un mes, en demanda de libertad para ellos y reconocimiento de derechos para sus comunidades.

El mismo se hace efectivo en momentos en que el nuevo gobierno que preside Michelle Bachelet se ha comprometido a generar un diálogo con miras a generar –con participación de los pueblos indígenas y de sus organizaciones- una nueva política para estos pueblos.

Esperamos que las recomendaciones realizadas por la FIDH en este Informe sean tomadas en consideración por las nuevas autoridades, y que sirvan de base para revertir la política de persecución penal en contra de los líderes mapuche impulsadas durante los últimos años desde el estado, sustituyéndola por una política que junto con basarse en el diálogo, apunte a resolver las causas estructurales que han estado detrás de los conflictos que han involucrado al pueblo mapuche y a sus comunidades en los últimos años.

Fuente: www.elmostrador.cl

Ricardo Lagos, ¿socialista o concertacionista?

por Eric Eduardo Palma
 
He leído en los tres últimos meses comentarios superficiales así como enjundiosos análisis respecto de Ricardo Lagos y su gobierno. Me ha llamado la atención sobre todo que se insista en el carácter socialista del ex presidente de la república, porque creo que dicha afirmación es equivocada.

No voy a desarrollar en mi propuesta el discurso de la izquierda extraparlamentaria según el cual el socialismo renovado no es auténtico socialismo, lo que nos llevaría a la conclusión obvia que el gobierno de Lagos no fue socialista. Esto puede ser tema de otro comentario, pero procuraré avanzar en otra línea de análisis.

La militancia parece ser un elemento importante a considerar a la hora de la caracterización de una posición política. De acuerdo con la ley chilena sólo se puede militar en un partido político a la vez.

Los comentaristas y analistas que califican a Lagos de socialista parecen haber resuelto uno de los grandes misterios de la política nacional ¿qué ficha de afiliación tuvo vigente Lagos durante su mandato, la del P.P.D. o la del P.S.?

Si estos partidos mantuvieron para el ciudadano Lagos el privilegio de tener dos militancias, cosa no permitida al chileno común y corriente, qué difícil se hace afirmar, sin más rigor ni precisión, que Lagos y su gobierno fue socialista.

En todo caso no recuerdo haber oído del ex Presidente que señalara que tal o cual proyecto de ley, o tal o cual decisión política, obedecía al programa particular del Partido Socialista o a la decisión del último Congreso de dicho partido.

Creo que Lagos debe examinarse en el contexto de la Concertación de Partidos por la Democracia, la alianza más exitosa de la historia electoral y política nacional.

Los 16 años de gobierno de la Concertación, que con toda seguridad serán a lo menos 20, han configurado una identidad colectiva en materia de confrontación electoral que empieza a manifestarse como un modo de ser y de sentir en política.

Creo que la reciente elección enmendó la visión que algunos proponíamos de agotamiento de esta fórmula electoral ante el posible viraje hacia la izquierda de su dirigencia máxima. El apoyo casi unánime del electorado DC a la atípica candidata del conglomerado mostró que hay Concertación para rato.

La pregunta es: ¿por qué no se asustaron los votantes de centro derecha ante una candidata agnóstica y socialista? ¿Por qué no sucumbieron ante el discurso del humanismo cristiano de Piñera que intentó crear un conflicto entre las dos vertientes humanistas que confluyen en la Concertación? Mi respuesta es que los concertacionistas no temen ni a los agnósticos ni a los socialistas en atención a la práctica política de Ricardo Lagos: éste, más agnóstico que socialista, gobernó sin atender a su visión personal de la trascendencia y en función de los intereses del conglomerado más que de un partido político en particular.

Los gobernantes que ha elegido la Concertación han venido practicando, desde el Gobierno de Aylwin, una manera de hacer política que permite el fortalecimiento de los distintos partidos que integran la coalición. Ni Frei, ni Lagos sucumbieron a la tentación de llevar aguas a su propio molino: los presidentes han operado como articuladores de acuerdos y vitaminizadores de la coalición.

La respuesta de la propia Presidenta señora Bachelet a la demanda radical es la prueba más contundente de este espíritu concertacionista.

¿Qué se quiere decir cuando se afirma que el Gobierno de Lagos fue socialista? A la luz de lo expuesto no resulta nada claro.

Cabria en todo caso preguntarse por qué personas contrarias, indiferentes y cercanas al socialismo coinciden en que estuvimos en presencia de un gobierno socialista.

Desde mi perspectiva de historiador del Derecho la cuestión de la adjetivación del Gobierno no es menor: señalar a Lagos y su período como socialista obligaría a determinar con cierto rigor científico qué es eso que llamamos socialismo en el siglo XX, desde la fundación del partido, pasando por Allende y llegando a Lagos. Es decir, ocuparnos por el problema de la identidad de una propuesta política y su consecuente actividad jurídica (producción legislativa).

¿Ha habido en la política chilena un estilo político al que podamos identificar como socialista? ¿ Tiene ese estilo un correlato legislativo? ¿Ha existido alguna vez en la historia de Chile un ordenamiento jurídico, total o parcial, al que podamos calificar como socialista?

Pienso que la respuesta a estas y otras interrogantes permitirán calificar con más propiedad al gobierno de Lagos y resolver si fue o no socialista.
 
Fuente: www.elmostrador.cl

La fuerza de una ciudadanía unida: el ejemplo francés

por  Antoine Samoullier
 
En Francia, el polémico Contrato de Primer Empleo (CPE) ya es parte del pasado. El lunes 10 de abril, el Primer Ministro Dominique de Villepin anunció la derogación de la ley, aduciendo que “las condiciones de confianza y tranquilidad no están presentes ni del lado de los jóvenes ni de las empresas, para permitir la aplicación del CPE”.

De Villepin, junto a los asesores de Gobierno, trataron de ofrecer una respuesta sencilla al problema más grande que vive Francia: el desempleo, facilitando la entrada de los jóvenes de menos de 26 años al mundo laboral. Como buen representante de la derecha francesa, el primer ministro pensó que era suficiente con accionar una palanca para acabar con la cesantía y el CPE era la puesta en práctica de esta visión del mundo.

El Ejecutivo creyó que podía hacer pasar sin un verdadero debate un proyecto de la importancia del CPE, destinado a las empresas de más de 20 trabajadores y a los jóvenes de menos de 26 años, estipulando que el empleador tiene la posibilidad durante los 2 primeros años de romper el contrato sin obligación de dar una razón escrita.

Los argumentos no convencieron a nadie y aparecieron las primeras protestas. Las universidades, con el apoyo de los principales sindicatos, empezaron a movilizarse y poco a poco, este movimiento tomó una amplitud y una intensidad considerables. Durante las primeras semanas de marzo, las universidades y los liceos fueron bloqueados por los estudiantes y durante las marchas de los martes, día designado como “de acción”, un total de 9 millones de personas salieron a las calles para expresar su descontento frente al desmantelamiento del código del trabajo y la precarización definitiva del empleo.

Durante esta lucha el presidente Jacques Chirac, quien normalmente no está a cargo de los asuntos internos del país, trató de salvar al CPE. En una intervención televisada afirmó que había escuchado al pueblo francés y que aceptaba modificar algunos artículos del proyecto. La respuesta de la oposición no se hizo esperar: nuevamente el día siguiente, los estudiantes y sindicatos desfilaron en las calles para pedir una sola cosa: la derogación total del CPE. Finalmente, unos días después, el gobierno cedió a la presión y echó marcha atrás.

Es importante destacar lo que en Chile podemos aprender de este episodio. El logro de este movimiento muestra la fuerza que puede tener la ciudadanía bien organizada. Cuando los estudiantes y sindicatos se dieron cuenta del contenido del proyecto de ley, toda una red se constituyó, coordinándose para hacer presión juntos contra el gobierno. Un representante sindicalista estudiantil reconoce que su rol fue “crear un vinculo con el mundo del trabajo para explicar que el movimiento estudiantil no defendía sus propios intereses, sino más bien mostrar que la precaridad laboral es asunto de todos”. Esta coordinación entre las distintas esferas de la sociedad tuvo el peso suficiente para que el gobierno renunciara al CPE.

Este éxito de la movilización ciudadana francesa sirve como ejemplo para mostrar que cada ciudadano tiene derecho a expresar qué tipo de desarrollo quiere. En Chile, escuchamos con frecuencia que el crecimiento económico es la solución “mágica” para convertirnos en un país moderno. Pero al mismo tiempo, no es difícil darse cuenta que muy pocos chilenos aprovechan los supuestos beneficios de la economía nacional (el 10 % más rico gana 35 veces lo que el 10% más pobre). La ciudadanía chilena tiene que tomar conciencia que es primordial luchar contra medidas socialmente injustas y lo tiene que hacer de manera unida y coordinada porque sólo cuando la oposición es suficientemente grande y visible, puede alcanzar sus objetivos.

En Chile, muchas veces oponerse a las decisiones del Gobierno es visto como entrar en la ilegalidad. La pregunta entonces es hasta dónde obedecer la ley. El fundador del concepto de la desobediencia civil, Henry David Thoreau explica que cada persona tiene el derecho a levantarse, en nombre de la sola conciencia individual, contra las leyes vigentes. De la misma forma que Thoreau llamó a no pagar los impuestos por estar en desacuerdo con la política de Estados Unidos en 1849, los ciudadanos chilenos tienen el derecho de enfrentar a las elites políticas cuando no cumplan con su deber.
 
Fuente: www.elmostrador.cl

Daniel Bensaïd: ''El altermundialismo está en un momento de transición''

por  Ximena Jara
 
Es uno de los académicos marxistas más importantes de la actualidad, y acaba de presentar en Chile su libro Clases, plebes, multitudes, en el que revisa el panorama actual de los movimientos sociales y el rumbo que su resistencia está tomando, particularmente en América Latina.

Se sienta en la pequeña mesa de la oficina, vacia el agua sobre un vaso de plumavit y revuelve su café. No tiene prisa, no se ve nervioso, no posa de importante. Su visita a Chile termina al día siguiente de esta entrevista, luego de una semana con coloquios, encuentros y la presentación de su libro Clases, plebes, multitudes, que acaba de salir bajo el sello Palinodia. No se ve cansado.

Daniel Besaïd, uno de los filósofos marxistas más importantes de la actualidad, habla portugués y español perfectos y está inusualmente informado acerca de los procesos latinoamericanos, hasta el punto de conocer detalles específicos de cada país. A diferencia de otros académicos, no teme incluirse dentro de una opción política de manera abierta. “Estábamos preocupados”, “logramos”, “tenemos”, dice, poblando el discurso de plurales en primera persona, que no pretenden objetividad, aunque tampoco proselitismo.

Defensor de los Foros Sociales y el movimiento altermundista, es consciente de los desafíos que le esperan a esta explosiva corriente planetaria si quiere dejar de ser una suerte de conciencia amplia y convertirse en un planteamiento político capaz de intervenir directamente en el desarrollo de las naciones. Especialmente en Latinoamérica.

-Usted plantea que el altermundialismo es una inspiración utópica que admite muchos universos posibles. Por contraposición, sin embargo, no ha definido su proyecto. ¿Es funcional un proyecto político-social que no procura el poder y que no está delineado?
-Hay que ver. Cuando se inició la contrarreforma liberal en los 80 –con Thatcher y Reagan-, el movimiento social se encontró desorientado. Esto es un primer paso de resistencia y reorganización de los movimientos sociales, y es más de convergencia que de alternativas. En apenas siete años, ha recorrido bastante camino, cristalizando el movimiento altermundialista en torno a consignas como “el mundo no es una mercancía” y similares, que expresan rechazo al sistema. Y si bien es un momento que no ha agotado sus potencialidades, porque el movimiento que sigue extendiéndose, es cierto que –sobre todo en América Latina- el altermundialismo empieza a sentir sus límites: la resistencia social es un punto de partida, pero no un punto de llegada cuando se encuentra con el problema del poder.

Creo que es importante mantener un marco comunitario, pero sabiendo que hay varias opciones, desde quienes sólo quieren corregir los defectos del sistema hasta quienes quieren volver a políticas de Estado benefactor. Es difícil pensar las nuevas condiciones de lucha para el poder, pero creo que más vale reconocer que estamos en un momento de transición, donde hay que repensar muchas cosas, que teorizar el momento negando que el problema existe. En ese sentido, la retórica de John Holloway, de pretender cambiar el mundo sin tomar el poder, me parece totalmente mágica y vacía, porque el poder existe; se puede pretender ignorarlo, pero él no va a ignorar a los demás.

-Las fases por las que atraviesa el altermundismo en Europa y Estados Unidos son distintas. En Bolivia, por ejemplo, el movimiento que sustenta a Evo Morales tiene consenso respecto de lo que se rechaza, pero no de lo que se busca. Eso puede generar un problema en la toma de decisiones, es un riesgo.
-Es un riesgo. Es un paso positivo, puesto que hubo muchas rebeliones que derrocaron tres gobiernos, hasta ganar las elecciones. Eso demuestra que si no hay cambios a niveles de instituciones de poder, el movimiento social se puede repetir, pero finalmente se cansa, y no cambia nada. Es un paso, pero que plantea problemas a otro nivel: ¿qué hacer con el gobierno, en su contexto regional y mundial? No es el todo o la nada, hay que modificar las correlaciones de fuerza, de modo de hacer posibles ciertos proyectos, sabiendo que si se radicaliza el proceso va a terminar en un enfrentamiento con el imperialismo y sus representantes en la región.

Crítico e hijo de la globalización

-El altermundismo es crítico de la globalización neoliberal. Sin embargo, es también hijo de ella, en algún sentido. ¿Cuál es su opinión respecto de las plataformas que se pueden aprovechar de la globalización, en lugar de negarla de plano?
-Bueno, la lucha de los oprimidos siempre comienza con una definición negativa. El altermundialismo es una respuesta al proceso de mercantilización generalizada, de privatización del mundo. Es cierto que hay dos formas de oposición a la globalización –aunque no es la globalización en sí misma, sino la capitalista, o liberal-, una internacionalista, que busca crear solidaridades más allá de las fronteras, y otra es un rechazo desde el punto de vista conservador, nacional y hasta chauvinista. Es lo que pasó con el referéndum sobre el tratado constitucional europeo. Entre quienes apoyaban el “no” –que ganó- había un grupo de derecha nacionalista, hasta xenófobo, y otro de izquierda, que rechazaba la lógica liberal del tratado, y que estaba muy atento a desmarcarse del otro “no”, en temas como los inmigrantes y la entrada de Turquía a la unión europea.

-Francia es como la rebelde de Europa, y eso se expresó en el referéndum del que habla, pero también en los incidentes de noviembre y en las manifestaciones, ahora, a propósito de la flexibilización laboral. Unos creen que Francia es la reaccionaria, la que se opone a la modernidad y sus flujos, y los que dicen que es un ejemplo de resistencia ante el neoliberalismo.
-Creo que lo más importante es el aspecto que por razones históricas y culturales genera un punto de apoyo para la resistencia de la lógica liberal. Por ejemplo, la victoria del “no” en el referéndum es un aliento para gente en Grecia o España que no estaba entusiasmada con el marco constitucional, y lo vivía casi como una fatalidad. Lo que sucedió con el voto francés logró cambiar en menos de 15 días la mayoría de la opinión en Grecia. Estaban resignados, y 15 días después de lo que pasó en Francia, 65% de los griegos estaban en contra. Tener un país que resiste es positivo, aunque es cierto que todo puede ser ambiguo, y mezclarse consideraciones sociales con rasgos de prepotencia nacional y de mitología de ‘excepción francesa’.

-Diversidad, pluralismo, tolerancia. Fueron ideas fuerza de la campaña de Michelle Bachelet. ¿Qué piensa del futuro de esas promesas?
-Hay mucho de retórica en esto. Toda retórica puede ser simpática a primera vista e impacta mucho. Por ejemplo, el tema del “sin fronteras”: médicos sin fronteras, abogados sin fronteras, reporteros sin fronteras. Hacen un buen trabajo, pero a la vez es un discurso ideológico muy ambiguo, porque legitima un cosmopolitismo de mercado, y en Europa los mismos militantes de médicos sin fronteras se han encontrado instrumentalizados –por ejemplo en la guerra de los Balcanes.

Circulan conceptos como “diversidad”, “apertura”, “sin fronteras”, pero se están contruyendo muros de todos lados: Israel y Palestina, México y Estados Unidos, Ceuta y Melilla. La retórica de la diversidad tiene su lado positivo, pero el mundo real sigue segmentado, con fronteras, se construyen zonas de detención, barreras. El problema es qué tipo de unidad, de solidaridad construir; todo el problema está atrás.
 
Fuente: www.elmostrador.cl

El olivo, Árbol nacional de Palestina

por Libia Ishtay de Abdel- Rahim

Cuando se habla de Palestina, muchos la relacionan a la guerra, a la muerte, a la desnutrición, al dolor, a los presos, pero muchos otros la ven como una tierra llena de una rica historia donde hay una singular tradición cultural, amor, apego a su costumbres, habitada por hombres y mujeres luchadores.

El pueblo palestino se caracteriza por su naturaleza hospitalaria; su territorio ha sido el cruce de caravanas y el punto de enlace entre tres continentes, razones por las cuales muy a pesar de las difíciles condiciones en la que viven miles de Palestinos siempre esta la mano amiga que se extiende para hacer sentir a todo visitante protagonista de su historia.

La agricultura y los efectos de la guerra

Hablar del impacto que ha tenido la ocupación en la vida diaria de cada individuo que compone Palestina, además del impacto en la cultura, la educación, la salud y la economía necesitarían miles de paginas. Sin embargo, es de su importancia tratar un tema que tal vez es un poco desconocido para mucho y que es un símbolo para todo Palestino, estamos hablando del olivar.

La agricultura es un sector productivo importante y primario desde los tiempos de los cananeos. Olivares, higüeros, nogales, almendros, vid, manzanos, cítricos- estos últimos eran exportados a Europa desde Jaffa y eran considerados las mejores naranjas del medio oriente- sin embargo desde la partición de Palestina se ha visto afectado por la campaña lanzada por Israel contra la economía Palestina, por otra parte el territorio palestino es un territorio semiárido y la lluvia es la única fuente de agua dulce, ya que Cisjordania esta privada de sus derechos en las aguas del río Jordán.

Las efectos que la ocupación israelí tienen sobre el sector de la agricultura palestina son alarmantes por mencionar algunos ejemplos

• Tala indiscriminada de medio millón de árboles, de los cuales la mayor parte es de olivo y cítricos.
• Destrucción masiva de almacenes agrícolas.
• Destrucción de granjas avícolas.
• Matanza de miles de cabezas de ganado.
• Apropiación de 70 000 hectáreas de tierras.

Cabe señalar que dentro del territorio palestino se construyen colonias israelíes y se sigue destruyendo y expropiando tierras a los campesinos palestinos. Dichas colonias se han convertido en verdaderos enemigos del medio ambiente ya que son construidas en zonas forestales de las colinas y las laderas de las montañas, destruyendo así los pocos bosques del territorio palestinos que quedan a causa de la construcción de estos asentamientos.

A lo largo de la ocupación israelí, la agricultura ha sufrido en Palestina la llamada “campaña de tierra quemada” y que consiste en la quema, tala o arranque de miles de árboles frutales con el fin de perjudicar este sector y que hoy por hoy representa la principal fuente de ingreso de su maltrecha economía.

La etapa de la recolecta de las aceitunas, que en tiempos antiguos era una de los momentos más hermosos de la familia, donde se reunían para recolectar el preciado fruto, hoy en día se ha convertido en un dolor de cabeza debido a los constantes ataques por parte de los colonos judíos y de los soldados que utilizan armas súper modernas, y lo cuales obligan a los agricultores a abandonar sus tierras para que posteriormente, las palas excavadoras, los buldózers y cierras eléctricas ejecuten su crimen.

La destrucción de los árboles frutales no sólo esta centrada en el olivo, árbol nacional de Palestina, sino también en el árbol de higo (higüero), ciruela, naranjos, almendros, nogales y otros.

Es importante recalcar que la destrucción de los olivares se ha hecho fundamentalmente en época de recolección. Esta destrucción supone un problema no sólo para la economía de los agricultores palestinos, sino que el impacto sobre el medio ambiente tendrá efecto a largo plazo y esto ocacionaría daños irreversibles en el ecosistema de la zona.

La deforestación y desertificación del suelo han aumentado con la ocupación ilegal de Israel. Antes de 1967 las áreas arboladas eran de un 55% del total del área de Cisjordania y Gaza, después de esa fecha la cifra ha bajado alarmantemente a un 15% y corre el peligro en los actuales momentos de seguir bajando. Todas estas prácticas han incrementado la erosión de los suelos fértiles y han supuesto un duro golpe al medio ambiente de la zona, donde se ha perdido parte de la flora silvestre.

Palestina cuenta con más de 2 500 especies de plantas silvestres, de las cuales 800 son consideradas raras y alrededor de 140 endémicas. Esta riqueza vegetal adquiere especial importancia por cuanto supera a las de muchos países europeos como es el caso de Inglaterra, que con una extensión territorial superior a la de Palestina, tan solo tiene catalogado alrededor de 1 750 especies de plantas.

Así mismo, alrededor de 800 especies de mamíferos salvajes tiene su hábitat en Palestina y más de 380 especies de aves pueden identificarse allí.

La producción de árboles frutales corresponde a un 77% del total de los olivares sembrados en tierras de secano -942 000 hectáreas-. Estos datos son pocos conocidos incluso por nosotros mismos, gracias a esta investigación hemos podido conocer nuestro entorno.

La desaparición del olivar supondría un auténtico desastre ecológico. Por un lado privaría a la fauna de un medio donde refugiarse y alimentarse y, por otro, privaría al suelo de protección al no existir vegetación natural que frene la erosión.

Desde mayo del 2002, el gobierno israelí comenzó la construcción del “muro del apartheid”, llamado el muro de la vergüenza, que hasta ahora ha allanado o aislado a decenas de miles de hectáreas de terrenos agrícolas y destrozados decenas de miles de olivos.

Así, a los palestinos se les encierra en sus aldeas y ciudades bajo vigilancia de los soldados israelíes; se les prohíbe acceder a sus propios terrenos donde los cultivos se echan a perder y por lo tanto no servirán para ser vendidos. Es una amenaza a la supervivencia de los palestinos en su tierra.

El impacto económico de las políticas israelíes respecto al sector aceitunero es masivo: en los últimos tres años, millones de euros se han perdido por daños y otros millones más como consecuencia de que los campesinos tienen prohibido acceder a sus tierras.

Estas políticas están diseñadas para tener efecto no sólo ahora sino a largo plazo: un olivo da fruto durante generaciones.

Durante la campaña de Recogida de la Aceituna del 2003, unas 200 personas de todo el mundo se reunieron en solidaridad con Palestina para hacer frente a estas políticas que intentan someter un pueblo a través del hambre y la limpieza étnica.

Los participantes internacionales acompañan a nuestros campesinos y los ayudan, no solo en la recolecta, sino también en franquearles el acceso a sus campos y cultivos. Cuando los controles israelíes deniegan este acceso de forma violenta, contribuyen a documentar en sus respectivos países cómo Israel ataca la supervivencia de la población. Sin embargo y pese a la buena voluntad es muy poco lo que se hace.

Existen muchas instituciones, organizaciones no gubernamentales, varios sitios en internet y miles de amigos en todo el mundo que ayuda en este sentido y que se han visto expuestos al maltrato, humillación e incluso a la muerte defendiendo las tierras de los agricultores y sus viviendas.


La recogida de aceitunas desde tiempos remotos era aprovechado por los agricultores para reunirse con la familia, los amigos, de la aceituna nos beneficiamos todos ya que así tenemos aceitunas para todo el año, se extrae el aceite de oliva que se utilizará en la cocina y que se regala a los amigos y vecinos, se preparan jabones, shampoo, cremas, nada es desechado las semillas de la aceituna también son aprovechadas para elaborar los rosarios tanto de la religión católica como la musulmana, estos tienen características peculiares , cada uno tiene la forma de la semilla según el tipo de aceitunas de la región, algunas las dejan pulidas y otras de forma rudimentaria y el olor tan peculiar de olivo las hace ser únicas en su tipo.

Del tronco del olivar los artesanos palestinos producen hermosas obras. La madera de aceituna, con incrustaciones de madre perlas, es tallada desde que los monjes Franciscanos enseñaron a los residentes locales el arte de tallar y el trabajo de incrustación. Este trabajo se remonta a los tiempos en que se construyó la Iglesia de la Natividad.

El tallado en la madera de aceituna es reconocido. Se hacen figuras individuales de Jesús, de María, de José, de los tres Magos, se hacen cofres y mezquitas con incrustaciones de nácar alusivas a las dos religiones tanto católica como musulmana, se hacen trabajos de animales como el camello, figuras con motivos alusivos a Palestina como es el caso del mapa de Palestina. El olivo también se considera un árbol ornamental y se le encuentra en parques, jardines y avenidas.
En las casas palestinas se prepara la aceituna para todo el año y se extrae de ellas el aceite de oliva y se hacen jabones de forma artesanal, este ultimo se ha convertido en un verdadero arte popular.


Origen e historia del olivo

Según parece estamos predestinados a que todo nuestro entorno este envuelto de polémicas y discusiones y el origen e historia del olivo no es la excepción. Comenzar esta investigación resulto fascinante llena de mitología, ficción, elementos afrodisíacos y ensueño como un cuadro renacentista, barroco o ecléctico, pero si otros lo prefieren parecería a un cuadro de Dalí, eso se los deja a su imaginación. Hemos descubierto muchos mundos y submundos del olivo y nos gustaría compartir con ustedes algunos de ellos, pero también quisiéramos compartir con ustedes la historia, los cuidados y de la importancia que ha tenido a lo largo de la historia es pequeño árbol.

En la vida del pueblo palestino y sus costumbres siempre esta presente este pequeño arbusto que nos da alimento, cobijo, frescor y verdor a nuestra tan maltrecha vida.
El olivo silvestre o acebuche, es un árbol común en el cercano oriente y en el entorno mediterráneo. El olivo y las culturas occidentales originarias dibujan el mismo mapa geográfico. No se ha establecido claramente dónde comenzó a cultivarse, tal vez porque simultáneamente se hizo en varias regiones donde la vida sedentaria asentó la cultura agrícola y con ella sus tres pilares principales: los cereales, el olivo y la vid. Su aparición y cultivo se remontan a la Prehistoria, aunque no se puede determinar con certeza la andadura de su expansión, progresiva e intermitente en el curso del tiempo.

Los primeros documentos “escritos” sobre el olivo, los constituyen las tablas de arcilla minoicas, que son el mayor testimonio sobre la existencia del aceite en la corte del rey Minos, 2 500 años antes de Cristo.
En los restos encontrados en Santorín (antigua isla de Thera) de la primera civilización helénica, se hallaron restos de una prensa de aceite construida con piedra de lava.
Se menciona al olivo, en la Biblia, el Corán, la Odisea, la Iliada, dentro de la mitología Griega y epopeyas, en la divina comedia, Federico García Lorca lo menciona en la Baladilla de los tres ríos.

Otros han defendido su origen africano, en Etiopía y Egipto. No falta quien sostenga que su cultivo tuvo un origen fenicio, en las costas del Líbano y Palestina; existe constancia real de su cultivo en las tablillas de Ebla, en la costa Siria 2 000 años antes de Cristo y de su existencia en el segundo milenio, destinadas a almacenar aceite, encontradas en Creta, en el palacio de Cnossos.


Según los historiadores, la tesis más acertada es la que apunta a Siria e Irán como los lugares de origen del olivo. Desde estos países, la expansión de su cultivo se hizo de Este a Oeste, a través de toda la cuenca del Mediterráneo pasando por Egipto, Asia menor, Palestina y a Grecia, desde donde a partir del siglo II a. de Cristo se extendió por todo el Mediterráneo.


Por otra parte la historia del olivo esta llena de mitos y leyendas, que abarcan decenas de páginas que se han escrito desde la antigüedad, es interesante referir algunas de ellas para dar a conocer la importancia que ha tenido este pequeño árbol desde tiempos ancestrales.


Según la historia la manzana de Eva fue una aceituna.

Y mandó Jehová Dios al hombre diciendo: de todo árbol del huerto comerás; más del árbol de la ciencia del bien y del mal, no comerás. El Libro de los Jueces achaca la suprema sabiduría al árbol del aceite, es decir al olivo, cuyo fruto es la aceituna y no la manzana.

Otra historia relata que cuando Adán tenía cerca de mil años y presentía que su muerte andaba cerca, recordó que el Señor le había prometido el “óleo de la misericordia” que sería la redención suya y de la humanidad, mandó a su hijo Seth al Paraíso, en donde el querubín que lo guardaba le entregó tres semillas. Aquellas tres semillas germinaron en la boca de Adán después de muerto y de esta forma en el valle de Ebrón nacieron tres árboles: el olivo, el cedro y el ciprés.

Entre los mitos del génesis griego se encuentra la disputa de Poseidón, Dios de las aguas, y Atenea, diosa de la sabiduría y de la guerra. La confrontación se resolvió en una pacifica contienda cuyo juez sería el rey Cécrope (Cecrop) y su pueblo. En la contienda, Poseidón clavó su tridente en tierra de donde salió un brioso caballo. Atenea clavó su lanza en una roca de la cual brotó un olivo. El rey Cécrope y los atenienses dieron el triunfo a la diosa Atenea, puesto que el olivo produciría la ansiada paz y prosperidad al pueblo.


En Grecia eran coronados con ramos de olivo los que habían prestado grandes servicios a la patria; también los vencedores de los juegos olímpicos eran coronados de igual forma.

El olivo, denominado científicamente Olea europaea, es un árbol de escaso porte, de lento crecimiento, pero muy longevo, ya que puede superar el millar de años, llega a alcanzar los tres metros de altura, con hojas de color verde brillante y con frutos de color violeta o azulado que tienen un sabor metálico.

Se caracteriza por su tronco retorcido y copa redondeada. Sus hojas son de color verdes por un lado y plateadas por el otro. Son perennes, por lo que el árbol tiene todo el año un aspecto verde. Pertenece a la familia de las oleáceas, que agrupa a otras interesantes plantas como son los fresnos, típicos árboles de ribera, los aligustres, empleados para formar setos, y el jazmín y el lilo, de amplio uso ornamental.

Las flores del olivo son diminutas, de pétalos blancos y nacen en ramilletes en las axilas de las hojas. el polen es transportado por el viento. Sus frutos son las aceitunas, negras en la madurez y denominadas botánicamente drupas por ser un fruto carnoso con un hueso leñoso. La floración tiene lugar en torno al mes de mayo y las aceitunas maduran hacia diciembre.


La forma de la raíz del olivo depende por una parte del origen del árbol y por otra de las condiciones del suelo. Las raíces más jóvenes son de color blanco y más activas en la absorción de agua y nutrientes minerales. Con el tiempo las raíces van envejeciendo tomando color marrón y perdiendo la actividad de absorción.
Las hojas del olivo son persistentes y normalmente sobreviven dos o tres años, aunque también permanecen en el árbol hojas de mayor edad.

Las inflorescencias (agrupación de flores) se desarrollan en las axilas foliares de los nudos del crecimiento vegetativo del año previo a la floración. Cada inflorescencia puede tener entre 10 y 40 flores según la forma de cultivo, condiciones fisiológicas y ambientales.

La aceituna, fruto del olivo, es de tamaño pequeño de forma elipsoidal a globosa según variedades. Botánicamente es una drupa como la ciruela o el melocotón. Se trata de un fruto con una sola semilla compuesto por tres tejidos principales: endocarpo, mesocarpo y exocarpo. El endocarpo es el hueso en cuyo interior se encuentra la semilla, el mesocarpo la pulpa o carne y el exocarpo la piel o capa exterior.

El aceite de oliva se extrae de la aceituna y es desde la antigüedad, la base de la cocina local de muchas culturas, los frutos, verdes o negros, son servidos en todas las comidas. Pero el olivo ha sido también un cultivo industrial para las fábricas de jabón y para el alumbrado, y su madera es la base de una artesanía floreciente, por lo que el Aceite de oliva fue utilizado no sólo para enriquecer los alimentos sino también en diversas técnicas de masaje y en cosmética.

Es así entonces que el aceite de oliva se comienza a utilizar con diversos objetivos: como alimento, ungüento, para la confección de perfumes, medicinal, como afrodisíaco.
El origen de la palabra castellana aceite viene directamente del vocablo árabe AZ-ZAIT, que se traduce directamente como "el jugo de la aceituna". AZ-ZAIT proviene a su vez de la raíz hebrea ZAIT, a través del árabe ZAITUM, nombre que podría corresponder a la comarca egipcia de Said, en pleno delta del Nilo. Sin embargo, olivo tiene su etimología vinculada a la raíz OLEO. Mezcla del griego ELAIA, matizado en latín como OLEA, nombre de la comarca del Monte Olimpo. Es curioso que en español, se use la raíz griega para el árbol, mientras se prefiere la raíz árabe para el jugo del fruto.


Propiedades del aceite de oliva

El olivo, además de ser signo de paz y amistad en este mundo, tiene propiedades que son conocidas desde la antigüedad y que hasta hoy día se mantienen.
Se dice que el Profeta Mahoma decía: “Tomad el aceite del olivo y extenderlo dando masajes sobre el cuerpo, ya que es un árbol bendecido.
La aplicación local de aceite de oliva o del agua extraída de hojas de olivo machacadas es efectiva en las erupciones cutáneas y los picores. Las úlceras crónicas que suelen ser difíciles de curar reaccionan favorablemente cuando se usa el aceite de oliva.

La decocción de hojas de olivo en agua es eficaz en los casos de úlceras de la boca y los labios, lo mismo que para la dermatitis. El extracto acuoso concentrado de las hojas y los frutos del olivo es eficaz contra las caries dentales. Si se aplica esta solución con vinagre en los casos de Alopecia, la elimina y regenera el crecimiento del cabello.

También se dice que el uso local de este extracto elimina las cicatrices de los forúnculos y de la viruela. El polvo de las semillas mezclado con agua es eficaz en el caso de uñas quebradizas. Las aceitunas conservadas en vinagre eliminan el estreñimiento.

Las hojas aplastadas aplicadas localmente controlan la sudoración excesiva. El agua que se extrae de las hojas mezcladas con miel puede utilizarse en dolencias del oído. El aceite que se obtiene al quemar la madera del olivo es eficaz contra las infecciones de hongos como la tiña, además de los Eccemas, Soriasis y Caspa.
Los masajes con aceite de oliva sobre el cuerpo tonifican los músculos y los órganos internos y alivia los dolores musculares. Algunos médicos recomiendan estos masajes en los casos de epilepsia. Alivia también los dolores de la ciática y la artritis.
Todas las personas y en especial las mujeres nos gusta sentirnos bellas y con una piel delicada y tersa, pues he aquí algunos detalles que nos serán muy útiles a partir del aceite de oliva.

• Al médico turco Claudio Galeno (129-199 D.C.) debemos la aparición de la primera crema hidratante para la piel, al descubrir que mezclando aceite de oliva con agua y cera vegetal se obtenía una refrescante crema. Observando que -aplicándola sobre la piel- confería a ésta una gran elasticidad.

• Tomando aceite de oliva crudo en los aliños, también conseguimos que nuestra piel se aclare, se suavice y tome un atractivo y natural brillo.

• Para las manos, existe otro práctico truco: Para conseguir una importante hidratación en nuestras manos, debemos preparar un empaste con aceite de oliva, vaselina (que nos ayudará a dar cuerpo a la masa) y un poquito de mentol; antes de acostarnos, nos untamos las manos y las cubrimos con unos paños de algodón, para que mantengan el empaste durante toda la noche. A la mañana siguiente, observaremos la piel de nuestras manos notablemente mejor hidratada.

El aceite de oliva fortalece también las uñas y suaviza las cutículas. Antes de acostarse, remoje las uñas en una mezcla de aceite de oliva tibio y jugo de limón. En la cosmetología se utiliza para hacer cremas tanto para la cara como para el resto del cuerpo, en shampoo, ungüentos y jabones.


El aceite de oliva en el cuerpo humano

La incorporación del aceite de oliva a la dieta diaria del hombre le ha traído grandes beneficios a nuestro cuerpo. Es beneficioso para el aparato digestivo, sistema cardiovascular, para los que sufren de diabetes, tiene efectos oxidantes.


El olivo y el medio ambiente

Estas plantas son todas de fructificación otoñal y sus ricos y energéticos frutos sirven a la fauna para acumular reservas con las que superar el invierno. Estos frutos constituyen un importante recurso alimentario para las aves migratorias.
Otro aspecto a tener en cuenta es el olivar como elemento protector del suelo ya que hace las funciones de un bosque sujetando el suelo y frenando la erosión. Además en muchas comarcas la existencia de los olivos está unida al mantenimiento de terrazas y bancales, sistema con el que durante generaciones se ha evitado la pérdida de suelo fértil.
El olivar representa una parte importante dentro del ecosistema, su desaparición implicaría serios problemas no solo a la fauna sino también a la flora y por ende a las futuras generaciones que se verían privadas de sus propiedades.

Impresiones personales

La historia del olivo es muy lejana y tiene para los amantes de este fruto un encanto un tanto mitológico y algo mágico.
Los olivos son venerables árboles antiguos; han escuchado muchos juramentos y han sido testigos de numerosos secretos en sus largas vidas, han dado sus frutos a millones de personas en todo el mundo.
El aceite de oliva protagonista en la gastronomía mundial también es conocido por sus beneficios en la medicina, en la elaboración de perfumes, en tratamientos de belleza, algunos le adjudican efectos afrodisíacos. Para amantes de este fruto tiene un encanto un tanto mágico y mitológico.
Alrededor del mundo se hacen estudios e innumerables cursos sobre los beneficios de este tan preciado producto. Como hemos podido apreciar a lo largo de esta investigación es importante la incorporación del aceite de oliva a nuestra dieta diaria por los grandes beneficios que tiene para el cuerpo humano.
En el caso de Palestina es difícil imaginar una sola casa que no tenga algún árbol de olivo, son sembrados en las afueras de las casas como se sembraría en otro parte del mundo un rosal, dan una imagen hermosa y de tranquilidad.

Mientras haya aceitunas, los campesinos de Palestina serán invencibles, y por eso sus adversarios descargan su odio contra los árboles.

Los palestinos no se imaginan a sí mismos sin la tierra y su especial modo de vida. Hace miles de años, después de que pasó la Gran Sequía Micénica, sus antepasados formaron una simbiosis con el olivo, con los viñedos, con el asno, y con las pequeñas vertientes de las montañas y sus altares en las cumbres. Esta combinación única de paisaje, gente y espíritu divino fue el gran logro de los palestinos, que transmitieron durante siglos y preservaron hasta nuestros días. Si se destruye, la humanidad perderá sus raíces y se estrellará sobre las rocas de la historia.

Este trabajo ha significado un gran reto para mí ya que a pesar de comer casi toda una vida la aceituna que mi abuela y mis tías preparaban en la casa familiar nunca había tenido la oportunidad de conocer su historia. La región a la que pertenece mi familia (Hebrón) es rica en higüeros y la vid –árboles de uvas- que también tienen su historia muy interesante, sin embargo con esta investigación creo haber aprendido muchísimo, no sólo desde el punto de vista histórico, sino también político, cultural y hasta medicinal.

Con este trabajo quiero hacer un homenaje a un pueblo luchador y valiente que a pesar de la diáspora, el sufrimiento de sus mujeres, niños y jóvenes, ha logrado de manera casi única en la historia, salvaguardar sus costumbres, tradiciones y su historia a lo largo de los siglos y más fundamentalmente en estos últimos años de lucha ininterrumpida.

¿Qué quiere Hamas?

El segundo hombre de Hamas ha escogido dirigirse directamente a los lectores del Washington Post para rectificar la mentirosa imagen que se brinda de su partido en Estados Unidos, donde el propio Musa Abu Marzook vivió y estudió, pero adonde no puede acceder desde 2004 tras haber sido inculpado de conspiración para financiar a una «organización terrorista». Así, el autor ha podido verificar personalmente los métodos norteamericanos: se trata de una aplicación retroactiva de la ley, dado que los hechos se remontan a inicios de los años 90, es decir, antes de la designación de Hamas como «organización terrorista».
A continuación la versión integral en español de dicho artículo. ¿Qué quiere Hamas?

Vox Populi

Mi felicitación al pueblo de Tierra Santa
Por Israel Shamir
 

Queridos compatriotas, hijos e hijas de Palestina, habéis desafiado las órdenes de los muertos en vida, habéis ignorado las amenazas de sus lacayos en Washington, Londres y Bruselas. Habéis elegido el partido de la fe y la resistencia. Habéis manifestado vuestro espíritu incólume bajo la opresión. ¡Me siento tan orgulloso de vuestro noble atrevimiento, de vuestra terca creencia en Dios, de su rechazo desafiante al diktat de Tel Aviv!

 

Más aun, bajo la ley militar extranjera, sois el pueblo más libre del mundo, el más vertical y el de más resorte. Más libres sois que los USamericanos que se doblegaron bajo el Patriot Act, más libres que los europeos que repiten las instrucciones de Washington y acosan a Irán con amagos de sanciones y guerra. Sois más religiosos que el Vaticano, donde se juega con la idea desatinada de embellecer a Judas con vistas a caerle en gracia a los judíos. Ni siquiera podéis moveros de una adea a otra sin el permiso judío, y sin embargo sois libres espiritualmente, y es lo que más importa. Hoy cuando todavía matan a vuestras hijas e hijos, no pueden matar vuestro espíritu indomable.

 

Vox populi – vox Dei, decían los romanos : la voz del pueblos es la voz de Dios, y como cualquier oráculo, se puede inerpretar de varias maneras. Se puede ver como la elección normal y conforme a la ley del partido de oposición después que el partido gobernante se excedió en su permanencia. O se puede ver como el cambio de generaciones en el poder. Se puede entender como un rechazo a la voluntad de la Autoridad Nacional Palestina de abandonar a los refugiados y renunciar a al Aqsa, un rechazo a su incapacidad para atraer a la joven generación de Marwan Barghuti y los guerreros de la Intifada. Se puede entender como el voto por un gobierno limpio, sin corrupción.

 

Pero estaremos errando si no tomamos en cuenta la lección espiritual de esta elección. El islam es una forma autóctona, oriental, del cristianismo, cercana a la iglesia nestoriana del Padre Juan. Es una fe en la solidaridad y la igualdad. El pueblo autóctono de Tierra Santa rechazó el paradigma materialista neoliberal de Mammón, y ha elegido el camino propuesto por el gran poeta anglo-usamericano TS Eliot, que proponía crear una verdadera sociedad cristiana. Podemos seguir su ejemplo y elegir la solidaridad y el espíritu en lugar del consumismo y la agresión.

 

La Tierra Santa no será profanada, ni podrá serlo. La idea insana de convertirla en una base militar, un refugio para rufianes, y la capital mundial y judía de las agencias de encuentros gay ha fracasado. El islam es excesivamente generoso y tolerante hacia todos los creyentes, ni los cristianos religiosos ni los judíos píos tendrán problema alguno con lo que decidan sus hermanos. Tampoco los de mente libre tienen por qué temer : gozarán de los beneficos de una sociedad que los proteja. El gobierno de Hamás en Bethlehem ha demostrado que no hay por qué temer. Los dirigentes de Hamás han expresado su voluntad de compartir el poder con sus hermanos del Fatah.

 

¿Debería el parlamento dirigido por el Hamás reconocer el Estado judío supremacista y racista? En absoluto. Debe rechazar la partición e invitar a todos los residentes permanentes en Tierra Santa a formar juntos una nueva autoridad para la Palestina entera, desde el río Jordán hasta el mar. Debe retomar la lección de Grecia que se negó a reconocer la exrepública macedonia de Yugoslavia con el nombre de Macedonia, porque este nombre ya tiene dueño. De la misma forma, el noble nombre de Israel no le corresponde al Estado judío. Puede pertenecer a la iglesia cristiana, como creemos nosotros, o bien a los judíos religiosos, como piensan ellos, o incluso a los descendientes carnales del Israel histórico, los Samaritanos de Nablús, pero no es un título que le convenga al Estado sionista. No deberíamos usar el sagrado nombre de Jerusalén como sinónimo del gobierno sionista tampoco. Occidente nunca ha llamado al gobierno de la República democrática alemana RDA con el nombre de Berlín, lo que les habría dado la legitimidad de la cual carecían: la llamaron “Gobierno de Pankow”, siguiendo a los vecinos de Berlín, la ciudad donde estaban basados. De la misma forma, podemos referirnos a la autoridad judía por el nombre de su sede de facto, Tel Aviv, y procurar sustituirla por un gobierno identificado con la ciudad santa de Jerusalén.

 

El Estado judío racista nos prohibió, a nosotros, sus ciudadanos, prticipar en esta elección, y os impidió a vosotros votar en la Knesset en Jerusalén. Que estas elecciones separadoras de autóctonos y paisanos adoptivos, todos hijos de la Tierra Santa, sean las últimas.

 

Texto original: http://www.israelshamir.net/English/Vox_Poluli.htm

 

Maria Poumier es miembro del colectivo de traductores de Rebelión y asimismo de Tlaxcala (transtlaxcala@yahoo.es), la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción es copyleft.

La aprobación de Pascua Lama o un crimen de lesa patria

Como cabía apostar sobre seguro, y como es apenas natural en el depredador modelo económico vigente, la Comisión Regional del Medioambiente de Atacama aprobó el proyecto minero de Pascua Lama, que en sus diez años de vida útil le rendirá a Barrick Gold utilidades superiores a los diez mil millones de dólares por la explotación de cerca de 17 millones de onzas de oro, treinta millones de onzas de plata y cinco mil toneladas de cobre, contra una inversión de sólo mil quinientos millones de dólares.

La resolución impide la intervención de los glaciares Toro I y II y Esperanza, aspecto que le permitió al Intendente regional, Rodrigo Rojas, ufanarse del consabido funcionamiento de las instituciones, toda vez que, según sus palabras, las decisiones fueron adoptadas “por las instancias adecuadas, de manera unánime y fundada, y como resultado de un proceso transparente e informado”.

Complicidad oficial

En rigor, el examen minucioso de los antecedentes disponibles permite concluir que la reunión de la Corema no fue sino una pantomima que encubre la complicidad oficial con un imperdonable desastre ambiental, con todas las formalidades que prescribe la ley, como no podía ser distinto en la equívocada estrategia económica seguida por el gobierno, rehén y colonia de la visión cortoplacista del interés empresarial, que confunde crecimiento con desarrollo y que apunta a apropiarse impunemente de la renta de recursos naturales que pertenecen a todos los chilenos.

Pretender que la prohibición de intervenir los glaciares equivale a respetar la institucionalidad ambiental, no es sino una grosera simplificación que busca confundir y manipular a una opinión pública ya de por sí suficientemente desinformada.

En tal sentido, no es menor -ni casual- que la norma en la aprobación de proyectos de inversión de semejante envergadura, sea que suceda en verano, cuando el período de vacaciones relaja la resistencia de la ciudadanía organizada. Así también ocurrió, por ejemplo, con resoluciones que benefician a Celco en Nueva Aldea y Valdivia.

Enseguida, dejar intactos los glaciares no impedirá en modo alguno la contaminación de las aguas superficiales del río Huasco y las napas subterráneas del valle, con químicos tóxicos, como arsénico y cianuro, y la contaminación del aire provocada por el mercurio, típica de una explotación a tajo abierto, todo esto con incalculables consecuencias para la agricultura del Valle del Huasco, sin perjuicio de efectos colaterales en planos como la actividad cultural y el turismo.

Efectos que ninguna resolución de carácter burocrático podrá aminorar.

En otras palabras, oro para Barrick Gold y cianuro para los habitantes del Valle del Huasco.

Chiste de mal gusto

La afirmación de que la resolución de la Corema es el producto de un “proceso transparente e informado” más parece un chiste de mal gusto.

Los chilenos no conocen el oscuro expediente de Barrick Gold en materia de intervencionismo y corrupción en los doce países de cuatro continentes donde tiene explotaciones mineras, ni la manipulación de antecedentes en sus sucesivos estudios de impacto ambiental de Pascua Lama, que un organismo de escaso perfil técnico como la Corema, no está en condiciones de detectar.

Menos conocen aún el silencioso, sistemático pero eficaz trabajo de lobby, realizado durante años en nivel más alto de las autoridades de la Concertación, el que culminó con el Tratado Minero entre Argentina y Chile, firmado por los presidentes Frei y Menem, en 1997.

Menuda transparencia.

Tan falso como lo anterior es el argumento justificatorio de que el desarrollo de este proyecto minero traerá trabajo y bienestar a la región.

En primer lugar, y en virtud de pródiga legislación generada por la Concertación para la minería transnacional, Barrick Gold, por una producción anual de unas 775 mil onzas de oro, va a obtener ingentes utilidades durante varios años, sin necesidad de pagar un solo dólar de impuestos, como de hecho ocurrió en el mineral El Indio, que compró en 1994 y que explotó hasta su cierre, en 2002, siempre declarando pérdidas.

Enseguida, la propia empresa reconoce que, entre los dos países, la etapa de construcción requerirá alrededor de cinco mil trabajadores, mientras que la fase de operación, sólo mil 500.

Sin embargo, la agricultura del Valle del Huasco genera ocho mil 500 puestos de trabajo, los que podrían subir a quince mil, si mediante obras de regadío, se incorporan otras cuatro mil 500 hectáreas a la producción. Trabajo permanente, de carácter sustentable, que no agrede al medioambiente.

Política suicida

En consecuencia, resulta inevitable preguntarse la razón de esta política suicida contra el medioambiente y los intereses de la mayoría de la población.

La respuesta es sólo una: el modelo de acumulación hecho suyo por la Concertación, que le asigna a Chile el papel subordinado de proveedor de recursos naturales de escaso o ningún valor agregado, y que le obliga a abrir sus fronteras al capital transnacional, todo esto a cambio del ilusorio espejismo del crecimiento económico, estrategia que se reduce a transformar capital natural en capital financiero.

Claro, todavía queda el recurso de apelación a la Comisión Nacional del Medioambiente y al Consejo de Ministros, instancias que integrarán funcionarios de la próxima administración.

Pero tratándose de un modelo que obedece más a una lógica estructural que a la voluntad individual de los administradores del mismo, esperar un cambio sustancial en decisiones como las comentadas, es una ilusión carente de fundamento, lo que no significa en modo alguno asumir el síndrome de la derrota anunciada. Revertir una decisión tan desafortunada como la autorización al proyecto minero de Pascua Lama es posible, pero en relación de directa proporcionalidad con la fuerza, movimiento y organización que pueda colocar la ciudadanía consciente.

Fuente: www.elsiglo.cl